viernes, 5 de septiembre de 2008

El mortero de la abuela

Piedra horadada
memoria del agua
del fluido ancestral.

Mis manos
envueltas

en la tarde

(huésped de mis ojos)

acarician
la ternura de la abuela.

Piedra piedra piedra
no me dueles
me remites
a la tibieza

(cimentada
para siempre)

de la Casa Vieja.

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